Samantha Ramírez Mohedano
Brandon Alexis Soto Araiza

En la actualidad, dentro de nuestro país, se vive una realidad tercermundista, en la cual el sistema educativo y los bajos recursos han ido de la mano en la mayor parte de las regiones del país, en este caso, el Estado de México es uno de los principales. El gobierno del Estado de México ha implementado y ha brindado ayuda a familias de bajos recursos para que los niños y jóvenes continúen sus estudios ampliamente sin preocupaciones, pero, ¿Qué pasa cuando las ayudas no son suficientes?

En la región de Cuautitlán la escuela secundaria Lic. Adolfo López Mateos, ya con 50 años de experiencia en la formación académica de jóvenes, se mantuvo en un estándar se excelencia en su educación. Sin embargo, en la última década rumores y situaciones abrumadoras han llevado a esta escuela a que baje su estándar de calidad con prejuicios que se construyeron a través de dichas situaciones.

“Ahí entra puro malandro”, “Dicen que venden droga dentro de la secundaria”, “Dudo mucho en meter a mi hijo a esa escuela; no quiero que se destrampe”. Estos son algunos de los comentarios que ciudadanos que viven cerca de ahí han visto como una escuela prestigiosa ha bajado de nivel por este tipo de prejuicios, de los cuales, el principal es la venta de droga dentro de las instalaciones por los estudiantes. Al ser una escuela pública que cuenta con posibilidades de estudios para jóvenes de bajos recursos que colinda con municipios cercanos, principalmente Tultitlan y Cuautitlán Izcalli, hay un significativo número de alumnos dentro de la institución, lo que al parecer es una ventaja para realizar la venta y dejar a la imaginación quien puede ser el responsable.

El principal objetivo de esta investigación es realizar una exhaustiva investigación y confirmar si es verídica la afirmación de que dentro de la institución los estudiantes son los responsables de vender droga a sus compañeros e incluso a sus profesores, o solo es un simple prejuicio por ser una institución pública de la cual ingresan alumnos de varios municipios colindados, entre ellas, zonas criminalizadas, de las cuales se presumen son de bajos recursos.

Esta investigación comienza en la secundaria Lic. Adolfo López Mateos, o como mejor la conocen, “La 18”. Debido a la pandemia las instalaciones están cerradas, por lo tanto, no se tenía una fuente directa de información. En cambio, los medios digitales fueron de ayuda para contactar con los docentes que laboran en dicha institución.

Al comenzar la investigación las principales fuentes de información que se tenían era la de los pobladores de la colonia El Partidor, quienes viven prácticamente en la calle que se dirige a la secundaria. Uno de ellos es Felipe, conserje de la escuela, quien nos contó y explico las medidas que al principio de la pandemia se tomaron para evitar la violencia y los malos pasos de los chicos. También hubo tres testigos que comentaron sobre la situación, de hecho, mencionaron que algunos de los alumnos aparentaban ser mayores de lo normal, por lo tanto, se cuestionan si e posible que ingresen con 1 año o dos años más.

Felipe comento que no era raro que alguien señalara a los jóvenes por consumir drogas o venderlas, que, en la hora de la salida, algunos las consumían fuera de la institución, por lo que después había patrullas fuera de las instalaciones, no solo por un posible robo o secuestro a los jóvenes.

También comento que él estaba forzado a no mantener ningún tipo de relación con los alumnos, ni siquiera para charlar con ellos, ya que, por la misma situación de venta dentro de la escuela, las autoridades escolares discernían que probablemente el personal de limpieza era responsable, lo cual el desmintió.

Como conclusión a esta entrevista por los ciudadanos, se determinó que al parecer esta situación o problemas comenzó a darse de 8 a 9 años atrás, porque debaten que antes no era así, que la juventud de años atrás no era tan problemática como la de ahora, aunque fueran de bajos recursos.

Después de la entrevista con Felipe, aún había más incógnitas dentro de la investigación, por lo que el siguiente paso era contactar a algún profesor que tuviera por lo menos 5 años de trayectoria laboral dentro de la secundaria.

Facebook al ser una red social de la cual la mayoría actualmente conocen y cuentan con un usuario, se investigó algún grupo creado por la institución, de la cuál si se encontró. En dicho grupo había principalmente post de agradecimientos y logros a estudiantes, ya sea por buenas notas o presentaciones. De este modo se encontró un antecedente de profesores que ya llevaban tiempo laborando ahí, por lo que pudimos contactar a la orientadora Soledad, quién nos mencionó algunos profesores que podían ayudar en la investigación.

Se contactó con 4 profesores, sin embargo, de ellos no se obtuvo ninguna respuesta. Posteriormente nos enteramos que, por la contingencia, una de las principales que nos podía brindar detalles de esta problemática había fallecido por covid-19. Esto detuvo un tiempo la investigación, por eso se recurrió a buscar alumnos de la institución que supieran del contacto de alguno de los docentes, pero al comenzar a contactarlos, simplemente no querían hablar del tema y mucho menos poner su nombre en la investigación, ¿Porque? No hay una respuesta concreta, pero lo que si mencionaron fue que no lo hacían por miedo.

Al no obtener respuesta de los docentes, se decidió seguir la investigación y contactar con algún ex alumno de la secundaria. Fue entonces cuando se acudió con Derek, quién estaba asociado completamente al tema, ya que el radica donde mayor droga se mueve, incluso al contactarlo tuvimos que hacerlo con un intermediario, porque no confiaba en la investigación.

Con el se pudo abordar distintos elementos que necesitábamos para aclarar el panorama de la investigación, considerando así poder llegar a una conclusión de cada una de las cuestiones. Según esto se esclareció que él era unos de los alumnos que vendía droga dentro de la institución, dicha venta permitía a Dereck comprar su uniforme y útiles escolares durante el ciclo escolar.

Asimismo, él sabía diferenciar entre el bien y mal por qué nunca dijo que fuera bueno pero indebido o no pudo continuar estudiando

Continuamente vemos ejemplos similares a este y es por eso que también tuvimos un interés por abordar el tema por qué es un tema que está en otros contextos, lo vuelve universal y por ende es elocuente cada mensaje que tratamos de transmitir y de este modo seguir extendiendo la información que no se propicia el gobierno ni los medios de comunicación que todos los días vemos, al parecer cada investigación de esta manera puede generar senderos con destinos donde se obtengan datos verídicos , sin ser agredido o tener alguna problemática con las personas a las que se les está pidiendo tan información tal explícita

Es así como también estos puentes dan paso a la ruptura de tabús que hay en las calles o sobre la venta de drogas, el sistema siempre va a estar peleado con lo ilícito y eso nunca va a cambiar, pero es bueno saber que no siempre lo recaudado sea para cosas negativas si no está positividad de poder seguir empleando un futuro

Cómo no hablamos con ningún docente ni alumno aparte de Dereck no sabíamos si había alguna discriminación hacia el pero no habría por qué

Es posible que lo maestros lo sabían y para algunos era normal y no les interesaba, otros lo pasaban por alto, pero de cierta forma sabemos que esto marca siempre una escuela pública por qué resulta normalizado de forma interna para algunos, pero realmente esto no debería ser así

Ya que, como sabemos, es solo un para empezar a vender más cosas y esto genero complicaciones para la sociedad y los estudiantes de la escuela secundaria.

La información obtenida por Derek no solo dio la explicación del porqué el hacia lo que hacía en la secundaria, entonces fue cuando la mayoría de las dudas que se tenían comenzaron a resolverse.

El al ser un alumno mayor que ingreso dos años después de salir de la primaria, se probó lo que las personas que habíamos entrevistado percataron en los estudiantes, que se veían más grandes. El solo menciono como había sido su vida hasta ese entonces, la falta de dinero en su casa, lo cual lo llevo a trabajar a muy temprana edad:

“Después de ese tiempo con mi tío trabajando pues empecé a conocer al barrio y otros güeyes que también le entraban chido a toda la droga, entonces un poco antes de entrar a la escuela, yo les vendía lo que a mí me daban unos conocidos del trabajo, y pues me iba bien. Ya cuando entre a la escuela, si me dolió dejar mi negocio porque como quiera que sea si ganaba un tantito y porque ya no tendría tiempo de hacerlo, pero después conocí a dos chavos en la secu que igual vendían, y, de hecho, ellos fueron los que me dijeron que no pasaba nada, que ellos ya se la sabían.”

Antes de terminar la entrevista con Derek, también menciono algunos sucesos que le habían sucedido dentro de la escuela, sin embargo, ninguno de ellos se relacionaba con las autoridades escolares, con lo cual dio paso a que se abriera una incógnita, de verdad las autoridades escolares estaban al tanto de esto o solo lo ignoraban por ser un tema del cual no les gustaría relacionarse para no causar escandalo social.

Por último, Derek señalo a la marihuana como la principal droga que se vendía, no menciono otro tipo de estupefaciente más que el LSD, pero normalmente no era común por sus efectos y el miedo de ser descubiertos.

Derek nos advirtió que las autoridades escolares no iban a querer hablar con nosotros por ser una escuela que por muchos años ha formado a buenos estudiantes, pero eso no quiere decir que hayan dejado la vigilancia y la responsabilidad escolar, que al menos hace 4 años se tenía.

Al finalizar la entrevista con Derek pidió se conservará su identidad censurada, por lo que solo nos dejó grabar su voz, dicha que se utilizó para resover la hipótesis planteada anteriormente, pero aún faltaban piezas en el rompecabezas. Entonces se tomó la decisión de entrevistar a algún niño que siguiera estudiando en la secundaria, y que nos contara un poco sobre su estancia en la escuela.

Axel Soto es un adolecente de 14 años que actualmente por la contingencia de covid-19 estudia en línea, está cursando el tercer grado de secundaria. Fue fácil contactarlo ya que es conocido de la zona donde se realizó la investigación, sin embargo, al ser menor de edad su mama no nos permitió grabarlo en ningún sentido, por razones de seguridad.

Axel comenzó a contarnos que antes de la pandemia las autoridades escolares comenzaron a estar más estrictos de lo normal, esto quiere decir que para ingresar al plantel debían revisar tu mochila primero, ver si llevabas bien puesto el uniforme, tu credencial y que no trajeras otras mochilas o bolsas ajenas a la institución. Incluso menciono que los alumnos que vendían dulces ya no pudieron realizarlo debido a este protocolo. Tiempo después, casi un mes antes de que comenzara la cuarentena, había rumores de que habían hecho todo eso porque descubrieron a alguien con estupefacientes, Axel asegura que nunca hubo una respuesta, porque la mayoría de alumnos comenzó a distorsionar la información.

Le hicimos una pregunta concreta a Axel, la cual nos ayudaría a verificar si la hipótesis que habíamos formulado era correcta:

“En el tiempo que he estado en la escuela, la verdad es que a mí nunca me ofrecieron drogas de ningún tipo, pero hay compañeros que pues si les gusta y en el baño van y les compran a otros. Se los digo porque un compañero de mi salón siempre va y luego nos platica eso. Aparte, desde que entre ahí siempre ha sido lo mismo, varios traen alcohol o cigarros, o también marihuana, depende. Pero no somos la única escuela, en otros lados esta igual o quizás peor. Aparte, no son chavos que digas, no tienen dinero o son de bajos recursos, ahí son todos”

Al parecer la mama de Axel también nos dio su perspectiva de esta situación, nos comentó que en todos lados es así, pero lo único que puedes hacer es criar bien a tu hijo para que no caiga en eso.

“Los bajos recursos económicos con que cuentan algunos estudiantes de la escuela secundaria Lic. Adolfo López Mateos los induce a la venta de drogas.”

Al parecer Axel probó que no es necesario tener bajos recursos para acudir a la venta de drogas en la institución. Si bien es cierto la situación de Derek fue la que lo orillo a realizar la venta dentro de la escuela, sin embargo, otros de los pocos que nombro, no son personas con una fuente de información confiable, ya que al ser menores de edad y ver que se publicará su confesión, puede que nos digan lo contrario, o por miedo, no hablen transparentemente.

Pero aún quedaba en duda, si es verdad que las generaciones de hace apenas una década fueron las que comenzaron a ingresar algún tipo de estupefaciente y de ahí comenzó todo esto. Para esto se contactó de nuevo a algún alumno de generaciones pasadas para preguntar sobre si era verdad que antes no se conocía y no se sabía sobre la venta de drogas en la secundaria.

Para finalizar nuestra investigación, contactamos con una ex estudiante de la generación 2005-2008 que nos podía quitar esta duda. Ella es Stefany Sapien Tinoco, quien, en sus tres años de secundaria en esta institución, desmintió que los alumnos del 2011 a la actualidad fueran los únicos que vendían droga en la institución. El contacto fue por vía Facebook, y una vez explicando el porqué de nuestra investigación, accedió a hacerle una llamada telefónica en la cual describió un poco el ambiente y contesto según sus experiencias:

“Los mismos de mi generación lo hacían, vendían dentro de la escuela y solo recuerdo una vez que pasaron a decir que si encontraban a alguien haciendo eso lo iban a suspender. Yo que me acuerde fue solo una con un chavo que pues hacia eso y lo suspendieron”

Con esto desmentimos los prejuicios que Felipe, el conserje de la escuela, y otras personas de la colonia El Partidor aseguraban. Al parecer, esto que la gente considera un tema tabú se vive día con día en las escuelas. Es posible que antes también lo hubiera, pero no era tan popular como lo es ahora.

Al desmentir nuestra hipótesis de que algunos jóvenes estudiantes de bajos recursos de la escuela secundaria Adolfo López Mateos, se concluyó que definitivamente las autoridades escolares no quieren hablar del tema por los sucesos ocurridos durante la investigación, además de esto, no les conviene confirmar que los rumores son ciertos.

Por último, la Secretaria de Educación Pública y el gobierno del Edo. de México, cada año escolar en los últimos 10 años ha brindado a los estudiantes con bajos recursos útiles escolares, aunque en la página web oficial ponen que cumplen con este deber hacia la ciudadanía, en páginas de Facebook y datos del universal desmienten su veracidad.

Todas las personas que entrevistaron exigieron su confidencialidad, ya sea por ser menores de edad o por no querer que les quiten su trabajo, a pesar de ser insistentes al parecer hay algo que no quieren decir y ni siquiera los alumnos lo saben.