Por Luis Valdivia y José Torres

Al preguntarle a la señora Juana si considera que hay una desigualdad de género patente en el campo laboral, su respuesta es: “Yo creo que sí, porque por ejemplo yo ahorita vi unos puestos y hombres, solo hombres, solo hombres”, este pensamiento es compartido por una gran cantidad de mujeres izcallenses, que tanto ellas como sus familias, se ven afectadas por la crisis económica, a raíz del Covid-19.

Desde principios de la pandemia, se empezaban a vislumbrar algunos atisbos de una contracción económica en México y en el mundo, la economía nacional se tambaleó desde sus bases, afectando a cada uno de sus pilares, es decir, hombres y mujeres junto con su contribución laboral, tan es así que los datos y cifras arrojan que la pandemia del Sars-Cov-2 ha incrementado el desempleo de las mujeres en Cuautitlán Izcalli, y por consiguiente, en todo México.

De acuerdo con cifras nacionales proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de desempleo por razón del Covid-19 va en aumento, dejando sin trabajo a 1 169 005 hombres y 2 895 934 mujeres. Pero la pregunta es, ¿Qué cantidad de izcallenses, son afectados por esta situación?

Una economía enferma

A finales del mes de marzo, se aproximaba una crisis económica en todo México, pues con la implementación de la Jornada Nacional de Sana Distancia, la gran mayoría de los sectores económicos y laborales se vieron obligados a pausar sus actividades, ya que con el confinamiento, la concurrencia junto con el flujo de gente se vieron reducidos drásticamente, esto forzó tanto a comerciantes, como a la clase trabajadora, y a la gente perteneciente al sector privado o público, a buscar alternativas para subsanar y sobrellevar su economía.

Estas alternativas se vieron reflejadas en el incremento del desempleo informal, como puestos de comida ambulantes y el aumento de vendedores en el transporte público. El Sol de Toluca apunta que el Edomex se encuentra entre las ocho entidades con mayor tasa de desempleo, con un 6.2%, lo cual supera a la media nacional de un 5.4%; esta tendencia en la desocupación económica ha persistido hasta el mes de julio. Parafraseando a Teodoro Martínez Castillo, presidente de la Asociación de Empresarios e Industriales del Estado de México, “Lamentablemente, nos enfrentamos a un panorama económico adverso, lo cual se ve reflejado en el crecimiento de la economía informal, así como el cierre continuo de establecimientos comerciales y de servicios”.

Pese a la llegada de la nueva normalidad y frente  a un repunte en casos de COVID-19, lo que puede llegar a derivar en el reforzamiento de las medidas sanitarias, como el alargue del confinamiento; puede provocar que la crisis económica se recrudezca aún más. 

Lo que no callan las mujeres

Las madres, es bien sabido que ellas son de vital importancia en la vida de cualquiera, partiendo desde el hecho de que ellas nos traen a este mundo, nos educan, apoyan y escuchan; ser madre es uno de los empleos más extenuantes, cansados e injustos, eso sin contar que no es remunerado, son las encargadas de alimentarnos, peinarnos, regañarnos, aconsejarnos, cuidarnos, y sobre todo, de querernos. Es innegable que sin ellas, la vida sería más difícil de lo que ya es; pero qué pasa cuando se ven limitadas en su actuar, por ejemplo, ONU Mujeres indica que un 43% de las mujeres en el territorio nacional tienen una participación activa en el mercado de trabajo, mientras que los hombres mantienen un 78% de ocupación económica.

Esto es el resultado del paradigma milenario que siempre ubica a las mujeres en casa, excluyéndolas del rubro laboral, al prácticamente encarcelarlas en sus hogares, se desviven velando por el bienestar de sus hijos o sus viejos, atendiendo la imposición de terceros en muchos casos. La Organización Internacional del Trabajo estima que el 78.4% de los hogares monoparentales son liderados por ellas, esto provoca que las mujeres se han tornado en personas sumisas, consumidas y abatidas por la desolación o el desaliento. Entre tanto,  aunque han ocurrido grandes cambios en defender los derechos del género femenino, esta ideología o pensamiento sigue vigente ante la existencia del Covid-19.

En las inmediaciones del Ayuntamiento de Cuautitlán Izcalli, específicamente en las oficinas de trabajo a un costado de Operagua, se ve día a día una larga fila de personas en busca de un empleo con el afán de subsistir o encontrarle una pronta solución a sus pesares, predominan mujeres jóvenes. Según José de Jesús Paredes Cruz, empleador de una Agencia de Seguridad; comenta que: “Yo creo que vienen dos hombres, cuatro mujeres. Sí es como el doble, a lo poquito que hemos visto yo creo que sí vienen más mujeres”.

Nosotros, en calidad de periodistas, el día 19 de octubre, nos aventuramos a establecer contacto con aquellos solicitantes de empleo, pues deseábamos conocer sus testimonios, problemas, situaciones económicas e incluso su sentir, ya que teníamos el interés de sensibilizarnos con ellos y conocer la realidad actual de la economía izcallense.

Fue cuando conocimos a la señora Juana, cuyo nombre verdadero no revelaremos  por cuestiones de privacidad, ella llevaba en su regazo a un bebé de meses, mientras que su esposo se encontraba dentro de las oficinas, con la añoranza de ser contratado, entre tanto, ella revisaba las listas de empleos pues ambos deseaban entrar al mercado laboral.

Ella es técnico en Informática, por lo que le preguntamos si pensaba que la oferta de trabajo cubre sus necesidades, a lo que ella renegó: “No, porque, de acuerdo a lo que yo estudié, no hay mucho trabajo de eso”. Nos hizo saber que lleva 3 meses desempleada al igual que su pareja. Su desempleo se originó a partir de un recorte de personal, que a la vez, se derivó de la crisis sanitaria por el coronavirus; por lo que se ha visto orillada a acudir con familiares, aunque también en su familia se han visto afectados por la ola de desempleo.

Es una historia más como muchas otras que coexisten en todo el país, por otro lado, siempre se hace necesario y vital tener en consideración que se trata de personas, de mexicanas; no hay porqué arrebatarles su dignidad además de su identidad con el único afán de añadirlas a una fría estadística más. Hay que tener en mente que como resultado de esta crisis muchos sueños y metas se verán interrumpidos por un conjunto de dilaciones desafortunadas e injustas, por ejemplo, la desigualdad de circunstancias. “Pagan muy poco y las jornadas de trabajo son muy largas”, así lo comentó Mónica, de 42 años, ella fue despedida del kinder donde trabajaba como junto con sus compañeras, en virtud de la pandemia.

Estamos hablando de un evidente desbalance en lo que a oportunidades para laborar refiere, pues también Mónica hizo referencia a que la oferta de trabajo actual no satisface por igual a las mujeres, “Por las cosas que piden hacer, están más enfocadas a los hombres”. Ante tal premisa puede que entre a colación el tema del machismo, término que según la Real Academia Española significa: “Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres”. México se caracteriza por su machismo imperante, ahora más agudizado que nunca, una clara muestra de ello son las constantes movilizaciones por parte de colectivos feministas en busca de una respuesta, a base de pintas, destrozos, toma de instalaciones, pasquines y al ir profitando sus quejas denotan su indignación; pero ese ya es arroz de otro costal.

Otro obstáculo al que se enfrentan las mujeres cuando intentan participar en el mundo laboral es la discriminación, ya sea por estar embarazada o por su imagen personal; de acuerdo con un boletín de INMUJERES del 2018, en el territorio mexicano un 3.5 millones de mujeres asalariadas, de 15 años y más, han sido víctimas de discriminación laboral por el simple y llano hecho de ser mujeres, o sea, por existir. Entre las causas que encabezan la lista se encuentran la falta de oportunidades para ascender, un salario menor que al de los hombres, pese a realizar el mismo trabajo o estar en el mismo puesto, impedimentos de acciones para realizar determinadas tareas o funciones reservadas para los hombres.

Mientras tanto, el embarazo también implica, además de todos los dolores, el ser despedida, pues a través del mismo boletín proporcionado por INMUJERES, remarca que, aunque la ley federal del trabajo prohíbe explícitamente en su artículo 133 el despedido por motivos de embarazo, éste sigue muy presente en el país, sobre todo en el norte, donde es más notorio en estados como Chihuahua (28.8%), le sigue Coahuila (21.5 %) y Baja California (26.0 %). Si se habla de discriminación por ocupación, en 2016 se realizó un estudio por parte de INEGI-INMUJERES a través de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), que lanzó como resultado a las actividades elementales y de apoyo como en las que más se vivió discriminación con un 26.6 %, además de las profesionistas y técnicas (18.7 %) y las auxiliares en actividades administrativas (16.5 %).

Por supuesto que esta discriminación es evidente en Cuautitlán Izcalli, tal es el caso de Abril, nombre que le fue designado con la intención de proteger su privacidad, ella fue despedida injustificadamente de Coppel. “Pues posiblemente sí hay discriminación, porque se enfocaban en las personas de más confianza, y a nosotros como tal nos dejaron a un lado”, confesó Abril. La acusaron de robar un dinero, ella considera que no le presentaron evidencias para fincarle ese delito, cuando le preguntamos que cuáles consideraba que fueron las verdaderas causas de su despido, contestó: “Pues fue incierta, porque al final de cuentas no nos dice bien las cosas o el motivo”. Ante este hecho, es innegable reconocer que si las mujeres aún conservan su trabajo también se les puede arrebatar fácil y cruelmente.

Entre 2011 y 2017 el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) recibió un total de 2 mil 935 quejas además de reclamaciones que se clasificaron como presuntos casos de discriminación, de esa cifra se desglosan 2 mil 222 en contra de personas particulares y 713 contra servidoras públicas federales. ¿Las principales causas? El embarazo con un total de 713 quejas, condición de salud con 562 quejas y de género 369 quejas.

Aunado a todo lo antes mencionado también es preciso revisar qué rubros se ven más mermados como el educativo, para ejemplificar esta problemática presentamos el caso de María, nombre designado para proteger su identidad, ella tiene 20 años y trabajaba en un kínder, pero la despidieron a consecuencia de la pandemia. ¿Su trabajo? Era docente, sin importar el turno, tanto ella como otras maestras sufrieron de un despido indiscriminado. “Había mixto pero los despidieron a todos desde la pandemia”, nos hizo saber María. Además, nos comentó que había más maestras que maestros en el kínder. Para acabarla de amolar, tampoco su madre tiene empleo. Cuando le hicimos la pregunta forzada ¿piensas que la bolsa de trabajo actual cubre tus necesidades? Contestó lo siguiente: “No, porque piden experiencia mínima de un año y algunos no la tenemos”.

“En las empresas, casi siempre le dan prioridad a los hombres”, así lo puntualizó María cuando le pedimos su opinión sobre si creía que las ofertas de trabajo son menores para las mujeres. Ella lleva desempleada desde el principio de la pandemia, con la intención de sobrellevar su situación de crisis, ha decidido apoyarse en sus familiares; como solemos hacer los mexicanos ante la falta de respuesta y soluciones por parte de las autoridades correspondientes, acudimos a nuestra propia familia; parafraseando al novelista y ensayista francés André Maurois: “Sin una familia, el hombre solo en el mundo tiembla con el frío”.

Por otro lado le preguntamos si ha pensado incursionar en el empleo informal, a lo que ella respondió firme con un rotundo ¡sí! De acuerdo con datos proporcionados por el INEGI, la tasa de empleo informal incrementó al 51% de la población en abril del 2020, todo debido al coronavirus.

Además la revista Forbes de México, suma a todo esto que la mayoría de gente que comienza su vida en este campo son personas de entre 15 a 20 años de edad, argumentando que esto se debe a que no contaban con contratos ni prestaciones en su antiguo trabajo, y por recorte de personal en las empresas a causa del Covid-19 son los primeros en perder sus puestos, ya que una de las medidas sanitarias para contener la expansión del virus en México y gran parte del mundo fue la detención de labores y el confinamiento de la población, desde el mes de marzo hasta hoy día, lo que ha provocado la desaparición de más de un millón de empleos formales en todo el país, orillando a familias a incursionar en el campo informal.

Perspectiva Femenina

Con el afán de enriquecer esta investigación, entrevistamos a la periodista Dalila Sarabia, quien en su amplia y destacable trayectoria de diez años, ha colaborado con distintos medios, como lo son el periódico Reforma, Gatopardo, Tec Review y recientemente en Animal Político, donde realizó un reportaje titulado: “La pandemia duplicó el desempleo y expulsó a las mujeres del mercado laboral”, un trabajo de investigación en el que abarca con todo el rigor periodístico el cómo las mujeres han tenido que sobrellevar esta situación de la falta de empleo. Por todo lo cual, pensamos que su opinión sobre la problemática como periodista y como mujer serían de mucha importancia para darle un valor agregado a nuestro trabajo.

Su investigación partió desde la necesidad de enfocar el trabajo de recaudación de datos acerca de las peripecias a las que deben hacerle frente las mujeres que padecen alguna discapacidad física o mental y de aquellas que fungen como cuidadoras; sin embargo la investigación cambió un poco de rumbo, pues tanto ella como sus colaboradoras se percataron de la disparidad en la tasa de desempleo entre hombres y mujeres, la cual se agravió en julio, pues Dalia Empower señala que en el primer trimestre del 2020, antes de la implementación de las medidas de distanciamiento social, la tasa de participación por parte de las mujeres era de un 44.9%, mientras que, la de los hombres era de un 76.4%; sin embargo para ambos sexos la desocupación se encontraba en un 3.4%.

“Los chicos no están yendo a la escuela, se tienen que quedar en casa y luego las mamás se tienen que hacer cargo de ellos; entonces las mujeres que trabajaban pues ahora se van a convertir en cuidadoras”, puntualizó Dalila Sarabia acerca del eje principal de su investigación. Ella hace mucho hincapié en que de por sí, ya es muy difícil para las mujeres insertarse en el mercado laboral, desde siempre, si a eso se le suma la llegada de una crisis sanitaria a nivel mundial, pues esto fuerza a que las mujeres que aspiraban a salirse de ese molde de la “ama de casa común” terminen regresando al hogar para retomar labores domésticas y cuidados habituales de otros familiares.

Para dignificar los esfuerzos que las mujeres desempleadas han tenido que realizar, la periodista Dalila Sarabia se acercó a distintos colectivos y organizaciones de apoyo cuya misión es brindarle una mano a aquellas féminas que están atravesando situaciones de lo más enrevesadas, estamos hablando de organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro, creadas por la misma sociedad civil, simplemente mujeres que hacen un espacio en su día a día para ayudar o apoyar de cualquier manera a otra, con la intención de brindar lo necesario para que se supere alguna afrenta. Fue allí donde conoció a Lorena, quien fue el hilo narrativo de su reportaje, a través de su testimonio logra que el lector empatice con su caso.

Cuando le preguntamos a Dalila sobre el cómo ha cambiado su perspectiva sobre esta serie de circunstancias, nos contestó que: “Cuando hablas con otra persona te das cuenta y empiezas a ver un montón de caras de lo que está sucediendo […] y como está afectando. No digo que nada más a las mujeres, creo que es muy claro que ha afectado de alguna u otra manera a un montón de sectores de la población”. Vaya que tiene razón, pues entre esos sectores que se han visto mermados están, desde luego, el turístico del que depende una cantidad enorme de familias, el automovilístico, transporte marítimo y aéreo, los sectores textiles junto con la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, además de la agricultura, uno de los más importantes y necesarios.

Nos comentó que durante julio, agosto y septiembre estuvo desarrollando la investigación con el afán de tener todo lo necesario para el reportaje, antes de la publicación del mismo, tuvo que pasar diferentes filtros; comprobar cifras, corrección de estilo, tipografías, etc.

Le preguntamos a Dalila, dada su condición, si es que en el área periodística también se ha estado viviendo esta ola de despidos masivos, su respuesta fue: “Sin duda alguna, particularmente ahorita la pandemia de la COVID sí ha venido a causar estragos fuertes en lo que se respecta al empleo de los colegas periodistas en un montón de áreas.” Inclusive nos hizo saber que se vio en un brete a consecuencia de un recorte de personal. “La realidad es que sí ha habido muchos recortes en muchos periódicos que yo conozco”, comentó ella. Según su experiencia, nos hizo saber cómo dos de sus compañeras en un diario fueron despedidas, sin embargo al día siguiente, también les tocó a los hombres.

Tal premisa se contrapone severamente a la perspectiva que teníamos, pues pensábamos que al ser un empleo donde al ejercer el periodismo se satisface la primera necesidad de estar informado, por lo que hay más seguridad y garantía de mantenerlo pues es una actividad que se desempeña diariamente, parece ser que tampoco se salva el gremio periodístico. “Es una situación que ya venía de tiempo atrás, tiene unos cincos años probablemente que los medios en México están atravesando una crisis; hay testimonios de compañeros en algunos medios a quienes no los corrieron pero les quitaron un porcentaje de su salario, pues como iban a hacer Home Office ya no tenían que salir”.

Le preguntamos a Dalila ¿cuáles crees, sin contar a la COVID-19, que son las causas del desempleo en mujeres? A lo que ella afirmó con total seguridad que sigue siendo una cuestión de género, ya que enfatizó el desbalance en las cifras sobre la actividad en el mercado laboral de hombres y mujeres, aunado a eso, la marginación que sufren las mujeres al quedarse relegadas a quedarse en casa para estar al tanto de los hijos o adultos mayores. “Hay muchas mujeres que quisieran trabajar y están en la edad perfecta y que quisieran seguir con sus estudios, con su preparación profesional en el ámbito laboral y que no lo pueden hacer porque tienen que estar en el cuidado de los hijos, o si tienen a una persona con discapacidad en casa. Esa es la tradición en México, ¿Quiénes cuidan? Pues las mujeres”.

Dalila Sarabia sostiene que aún hay una lucha por parte de las mujeres para posicionarse definitivamente en el mercado laboral, no obstante, piensa que ha habido avances muy importantes emprendidos por mujeres para marcar la diferencia; esta opinión va de la mano a la pregunta que le realizamos, ¿cómo crees que las mujeres puedan dejar de ser tan afectadas por el desempleo? “En primera instancia, que haya políticas públicas acordes a esta situación”, respondió Dalila Sarabia, además de hacer énfasis en que estas políticas públicas tienen que abarcar a todo tipo de personas junto con rubros como la educación, sobre todo en el caso de aquellos que padecen alguna discapacidad física o mental, para que se garantice que su proceso educativo se cumpla.

Para Dalila es de suma importancia el trabajo que realizan aquellas cuidadoras, por lo que considera muy necesario que también estas políticas públicas, velen por sus derechos, además de una remuneración digna y justa. Parafraseando a la periodista Sarabia: “Como Lorena, en el país hay innumerables historias de mujeres que no sólo perdieron su empleo, sino que, aunque deseen insertarse de nueva cuenta al mercado laboral, no podrán hacerlo”.

Izcalli, un aliento para todos

            Como bien sabemos el municipio de Cuautitlán Izcalli está rodeado de industrias, y a raíz de la crisis económica por la pandemia del Covid-19, muchas de estas empresas tuvieron que descansar a sus empleados por tiempo indefinido, ocasionando que familias izcallenses no tengan una solvencia económica fija.

        Afortunadamente no todo en esta pandemia es tan malo, pues el municipio de Cuautitlán Izcalli promueve una campaña llamada Trabajo Temporal, la cual ofrece empleo a mujeres y hombres sin ningún tipo de discriminación, pues los sueldos y prestaciones son exactamente los mismos para ambos sexos, el tiempo de su jornada es la normal de 8 horas diarias, tienen seguro social, además su sueldo es arriba del salario mínimo y asisten de lunes a viernes y los sábados solo medio día.

            Pero este programa no solo beneficia a esas familias desempleadas sino también a todo el municipio, ya que las labores que ejercen los trabajadores de este proyecto son para hacer el rescate de áreas, como parques, establecimientos, mantenimiento a luminarias y calles, ocasionando que exista un rescate económico, disminución de delincuencia en el área y proporcionar una solvencia a los empleados.

            Hay que resaltar que este empleo es por un límite de tiempo como su nombre lo dice, pues solo dura dos meses, los primeros contratos fueron de septiembre a octubre y si es que la pandemia y la estancia en los hogares se alarga, el periodo de tiempo de este proyecto se extenderá, como es el caso, se extendió de noviembre a diciembre para seguir logrando apoyar a todos los izcallenses interesados en obtener trabajo.

            La idea de este programa surge para generar un descanso económico en el municipio, además de ver la necesidad de sus pobladores, al ya no tener donde laborar o bien sus puestos o negocios ya no tenían ingresos, todo esto lo organizó el presidente municipal Ricardo Núñez y su equipo de planeación y trabajo.

            En la entrevista con José Juan Ángel Martínez, licenciado en psicología y maestría en estudios sociales, pudimos entender más a profundidad este proyecto, además de proporcionarnos cifras exactas de los beneficiados por estas oportunidades de empleo, argumentando y demostrando que hasta el momento han atendido a 539 personas las cuales son 39% mujeres y 61% hombres sobre el dato bruto.

            Aunque los porcentajes muestran que los más beneficiados en este programa son hombres y menos mujeres, al preguntarle el por qué a José Juan contestó lo siguiente, “ Si nos vamos a cifras, realmente en estadísticas tenemos 39% 40% 20%, Realmente podemos decir que es una ejecución con una brecha corta , ya que la población mínima que requiere una empresa ante el MEG, es del 25% de personal, así que estamos hablando de que es un 40% de la población total, y si bien es cierto hay menos mujeres, también es cierto que con los porcentajes que implica el modelo de Equidad de Género estamos arriba, y es un programa justamente con esa aplicación transversal de género y por la cual está así Cuautitlán Izcalli en este momento”.

            De igual forma pudimos ver que el empleo informal ha ido aumentando en el resto del país dejando una cifra de 27.8 millones de empleos informales en el mes de julio, sin embargo según datos proporcionados por José Juan, en Cuautitlán Izcalli estos comercios informales han ido decayendo notablemente, argumentado que los habitantes no tienen las posibilidades económicas de ir a consumir en ese tipo de establecimientos, ocasionando que los propietarios tengan que cerrar a falta de ingresos, y dejando más personas desempleadas en el municipio. Es aquí donde Trabajo temporal, ejerce su labor, proporcionando empleo a ese tipo de personas solventando su economía.

            Como ya se mencionó anteriormente este trabajo es para todo tipo de personas, pero hay rango de edad, desde 20 a 49 años son admitidos sin ningún problema y en caso de ser mayor a los 50 años se realiza una entrevista diferente, ya que los informes impartidos por las autoridades sanitarias, las personas mayores a 60 años son consideradas población de riesgo, sin embargo, esto no quiere decir que no podrás entrar al programa, solo se realizan otros procedimientos de admisión.

            Aunado a toda esta información nos pudimos percatar que un gran porcentaje de la  población de Cuautitlán Izcalli sigue desempleada, lo cual nos orilló a preguntarle a José Juan cómo es que la gente puede enterarse de este programa u oportunidad de trabajo, a lo cual contestó lo siguiente “La promoción ha sido en todo Izcalli y ha tenido un alcance tremendo, tenemos un aproximado de 25 colonias que han sido visitadas por medio de perifoneo, lonas y redes sociales para que tenga un alcance en todo el municipio y sea transversal”.

            De igual forma nos hizo saber que las colonias más beneficiadas hasta el momento son, La Piedad, Tepojaco, Infonavit Norte, Santa María Las torres y más. José Juan también agregó los siguiente, “Hay que resaltar que Empleo Temporal no solo es una persona que se viene y se contrata, como se los mostré por rango de edad, son personas que ya tienen dependientes económicos, entonces no nada más es la persona contratada, es el hijo de la persona contratada, el abuelo o tío de la persona contratada, como tal tenemos un alcance de 539 beneficiados, pero el promedio de integrantes de Cuautitlán Izcalli es de 5 personas entonces tenemos 2095 personas beneficiadas con Empleo Temporal”.

            Por otro lado, nos hizo saber que este municipio es el pionero en generar este tipo de programa donde además de lograr una reactivación económica, también se están rescatando áreas, logrando atacar a 3 sectores distintos al mismo tiempo.

            Como sabemos la situación económica en todo el país es dura, pero Cuautitlán Izcalli, está logrando un cambio pues revisa y atiende las necesidades de sus habitantes, la muestra está en este programa de apoyo laboral, por otro lado es  importante saber que de igual forma en este municipio se ven los intereses de las mujeres y se está luchando por obtener una igualdad de género justa en los empleos, además de tomar las medidas necesarias durante la contratación y jornadas de trabajo como lo estipulan las autoridades sanitarias para protección y la no propagación del Covid – 19.

Otra Oportunidad

            La moraleja es que esta lucha por parte de las mujeres izcallenses por sobreponerse ante las situaciones más difíciles como el querer trabajar y no poder hacerlo, el ser despedidas o no contar con una bolsa de trabajo que cubra a todos y a todas; traen consigo una serie de consecuencias, sin embargo el municipio de Cuautitlán Izcalli quiere hacer un cambio y tener a hombres y mujeres por igual, es aquí donde las mujeres tienen una nueva oportunidad de empleo durante esta pandemia, con goce de sueldo arriba del salario mínimo, y prestaciones en su totalidad gracias al programa conocido como “Empleo Temporal”.  

            Las izcallenses no han dado su brazo a torcer pese a la situación, desean salir ilesas y airosas. Se puede pregonar que la pandemia del Sars-Cov-2 ha incrementado el desempleo en Cuautitlán Izcalli, además de todo el país; sin embargo, tanto hombres como mujeres junto con sus familias han languidecido como principal consecuencia, las mujeres han sido de las más afectadas pues deben de lidiar con el machismo, discriminación, abuso, acoso y violencia; no obstante, esta representa otra oportunidad para ellas, el lograr acceder al mundo laboral y permanecer, coexistiendo con hombres, además de contar con igualdad de circunstancias. Ellas solo quieren trabajar, pues su deseo es ser autosuficientes y no depender de alguien más, alimentar y velar por el bienestar de sus seres queridos, además del suyo. Parafraseando a “La Caponera”: “Ya sabes que nací para andar andariega y solo me apaciguaré el día que me echen tierra encima”.