Por Marlene Chávez y Rosa Hernández– 2020

“Era muy alegre le gustaba bailar e ir a los bailes con su mamá”; un 14 de febrero, día del amor y la amistad, en el que cada año las personas festejan tener el cariño y amor de sus familiares y amistades; y en la mayoría de los casos, de sus parejas, para María, cuyo verdadero nombre no revelaremos por cuestiones de seguridad, no todo era color de rosa, algo inesperado sucedería, esa tarde se apagó una luz con ganas de vivir, de disfrutar la vida.

Esa tarde fue engañada, cuando salía de la escuela, por un familiar al que llamaremos “Jorge”, quien a base de engaños la terminaría llevando a la peor pesadilla que nadie quisiera vivir. Los familiares de las víctimas de un feminicidio en el Estado de México se ven expuestas a  diferentes situaciones dolorosas, tanto psicológicas, físicas y judiciales. Este fue el caso de María, de  la cual no se mencionara su identidad real y de ninguno de los protagonistas por seguridad.

Todo comenzó cuando Jorge fue a recogerla en un vehículo donde ella estudiaba, convenciéndola de subir al auto, con la mentira de ayudarlo a adornar un pequeño cuarto que había rentado para él y su esposa, motivo de una reconciliación con su cónyuge. Sin miedo a nada María aceptó. Esa tarde se perdió su rastro, sus padres no sabían dónde estaba, ni quién fue la última persona con quien estuvo.

La alerta amber se activó, familiares y amigos se encontraban buscando hasta en el último rincón, las publicaciones los medios digitales no faltaron. Dos días después, las televisoras no dejaban de publicar “Un hombre a punto de suicidarse en un puente, confeso haber asesinado a su sobrina”, en el encuentro un conocido de la familia pasaba por el sitio donde estaba el alboroto, mientras más avanzaba en su vehículo, más reconocía a la persona que intentaba suicidarse, rápidamente lo identificó y lo comunico a sus familiares. Las autoridades actuaron rápido en su aprensión y fue detenido esa misma tarde y llevado al Ministerio Público (MP) para proceder una carpeta de investigación.

Para María se hizo justicia, pues su feminicida ha recibido una condena de 35 años y seis meses de prisión tras acreditarse por la Fiscalía de Feminicidio del Estado de México (FGJEM) el asesinato contra María. Pero no en todos los casos se ha hecho justicia, para cientos de familias que buscan una resolución para sus muertas, ya que según informes de la Secretaria de Seguridad y Protección ciudadana, tan solo de Enero a Septiembre se han registrado 704 feminicidios, la mayor parte, en el Estado de México.

En el caso de María se pudo confirmar la culpabilidad de su homicida y castigarlo con todas las leyes existentes. Aunque sea una historia triste, los familiares de María siempre la recordarán como una niña con espíritu positivo y alegre, con ganas de vivir la vida día tras día.

El instituto Municipal de la Mujer en Tultitlan menciona que desde el 2015, 10 municipios se han declarado con alerta de violencia de género por delito de feminicidio, tales municipios son: Tultitlán, Tlalnepantla, Valle de Chalco,  Toluca, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Naucalpan, Ixtapaluca debido a que en 8 de estos municipios ha aumentado el número casos de feminicidios y desapariciones. En este año 7 municipios han activado doble alerta por desaparición y feminicidio sin dejar rastro, donde Ecatepec y Nezahualcóyotl están incluidos. Las acciones gubernamentales lo han puesto en práctica para frenar y erradicar la violencia feminicida, en un territorio determinado, ejercido por individuos o por la comunidad.

“Las mujeres nos encontramos en un ciclo de violencia  donde nuestra vida corre peligro  solo por el hecho de ser mujer” dijo Fernanda Sánchez, encargada de prevención y salud para la mujer. También menciona que cuando se violenta a la mujer, ésta entra en un proceso de intervención aprendida, que quiere decir; cuando la víctima ya no desea vestirse a su gusto por ejemplo con falda, vestido o alguna prenda que deje al descubierto su cuerpo, por  miedo de ser agredidas verbalmente en las calles. 

La mayoría de las mujeres prefieren vivir con su victimario, ya que se ven imposibilitadas al no tener familiares cerca para dejar la relación, por lo tanto escogen seguir con su pareja,  teniendo en cuenta que el día de mañana podría ser una más de víctima de feminicidio .

El Instituto Municipal para la Mujer “INMUJER”, ubicado en el municipio de Tultitlan, brinda apoyo para víctimas indirectas (Familiares de  víctimas asesinadas) con consultas jurídicas y psicológicas. En el caso de que la víctima sufra violencia verbal y/o física y no sepa cómo denunciar a su agresor, esta institución brinda terapias psicológicas y ayuda en todo el proceso ya sea judicial y/o psicológico, para que la víctima por sí misma decida denunciar.

La familia de María no ha recibido apoyo de la misma institución, pero sí de otra, desde que sucedió la desgracia, su familia quedó devastada, pues María era una buena estudiante y tenía todo por ser una gran persona. Compañeros, amigos y maestros hicieron todo lo posible para que una institución, cuyo nombre no fue revelado, los apoyara, tanto en gastos de la funeraria, como en las consultas psicológicas. Hasta ahora la familia ha recibido apoyo y ha podido sobrellevar la muerte de María.

Al igual que sus compañeros, familiares, conocidos y colectivos feministas, después de una semana de lo sucedido, el 21 de febrero, realizaron una marcha a nombre de María, la cual se inició desde el panteón municipal, hasta al centro de Justicia de Coacalco, con el emblema, “Justicia, Justicia para María”. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) se había negado a recibirlas, por lo cual decidieron permanecer hasta  obtener alguna respuesta, siendo negada una y otra vez su petición dispusieron a  marcharse, pero no antes de exigir sanción para el personal de la FGJEM al negarse al protocolo de la actuación. Algunos grupos feministas como, Sociedad Ultravioleta, Bruja Violeta, Manada Periférica y Poemujeria fueron algunas de las que apoyaron esta causa.

La Ley General de acceso para la Mujer “Una vida libre de violencia” confirma que existen 5 tipos de violencia importantes que influyen en los casos de agresiones, se toman en cuenta factores: Económicos, Sexuales, Físicos, Psicológicos y Patrimoniales, los cuales se dan en los ámbitos tanto comunitaria, institucional, familiar, laboral y por último y más importante, por el agresor, ya que la mayoría de las mujeres han sufrido más de un atentado contra su vida e integridad, aunque se suele normalizar el ser agredidas, consintiéndolo como un juego.

Cuando se está sufriendo algún tipo de violencia, esta institución es la que se encarga de apoyar a la víctima para iniciar una carpeta de investigación y llevarla a un procedimiento para que el caso no quede impune, hasta lograr llegar al centro de justicia para la mujer que se ubica en Cuautitlán Izcalli. La institución está disponible para brindar cualquier información o cualquier ayuda necesaria, siempre y cuando uno misma sea capaz de frenar la violencia.

Existe un “violentómetro” que sirve para detectar el nivel de violencia que se presenta, desde una broma hiriente, hasta lo menos deseado; un asesinato. El violentometro se cataloga con 14 divisiones, las cuales se dividen en 3 secciones. Es por eso que estas instituciones dan a conocer al público todas sus redes sociales y números para pedir ayuda. En Facebook se encuentran como: Instituto Municipal para la Protección de la Mujer, twitter: @inmujer Tultitlán 2019-2021 y teléfono: 5558880953, mismos que hacemos de su conocimiento para quien lo requiera.

También se toman el tiempo para realizar pláticas en las escuelas secundarias de la zona, informándoles sobre los riesgos en las redes sociales, por qué tomar conciencia y al mismo tiempo aprender la importancia del respeto hacia la mujer. Pero también se tiene en cuenta que no solo las mujeres pueden sufrir de violencia, ya que los hombres también son susceptibles a estos actos, aunque en menor porcentaje.

Según, Animal Político, en un reportaje hecho sobre “El 50% de las investigaciones de feminicidio en México no se resuelven, dice reporte”, a nivel nacional solo 26.4% de los asesinatos de mujeres son tipificados como feminicidios. Además según el reporte “Impunidad en Homicidio Doloso y Feminicidio en México” asegura que el 58% de las mujeres asesinadas en México fueron atacadas por su pareja o algún miembro de su familia.

Los estados con el porcentaje más alto de impunidad hacia las víctimas de feminicidio son Baja California Sur con el 100%, Guerrero con 93.8%, y Jalisco con 86.7%. Tan solo en el Estado de México los ministerios públicos se encuentran en menor capacidad para atender, además de las cifras de carpetas por año las cuales son de 301.4, lo cual dificulta la capacidad para proceder en los casos de feminicidio. Este reporte también arroja  las entidades con las menores tasas de peritos por cada 100 mil habitantes en las que el Estado de México se encuentra con tan solo 1.2, por lo tanto la ineficiencia se hace presente.

Para las mujeres mexicanas vivir en un país machista significa tratar de resaltar entre los hombres, solo por el hecho de ser mujer, la falta de oportunidades se ve reflejada al intentar obtener  los mismos derechos, los cuales se ven infringidos en el sector laboral, ya que para ellas los salarios suelen ser más bajos en comparación de los hombres.

Según el periódico Economista, en un reportaje sobre “Las mujeres en México son el único grupo discriminado que no es minoría”, menciona que las mujeres representan poco más de la mitad de la población total en el país y son el grupo más discriminado en términos de la estructura social. Existen instituciones y agrupaciones que impulsan el empoderamiento femenino, una de ellas, Pan y Rosas.

Cristina Solís es una mujer  dedicada con el tema del feminismo y empoderamiento para la mujer, y  una de las integrantes de Pan y Rosas. Ella, junto con otras mujeres del mundo, cuenta que lo más importante para Pan y Rosas es luchar por la igualdad y los derechos para la mujer.

Periodista: ¿A qué te dedicas Cristina?

Cristina: Soy maestra de formación y actualmente estoy en el  quinto semestre de la licenciatura en derecho internacional en la UAEM, en el Estado de México.

Pan y Rosas es una agrupación internacional, la cual se enfoca en agrupar a trabajadoras, estudiantes, profesionistas, amas de casa e incluso trabajadores sexuales, en el ámbito político social dependiendo de los problemas que surgen en los 14 países en los que la agrupación tiene presencia. 

Periodista: ¿Cómo surge Pan y Rosas?

Cristina: Surge producto de una discusión entre mujeres en Santa fe Argentina en 2003, entre este encuentro surge la necesidad de organizarnos con nuestros pares.

Pan y Rosas figura en diferentes estados de la república mexicana tales como: Ciudad de México, Estado de México, Chihuahua, además de estar presente en diferentes países como Italia, Francia, Chile, Estados Unidos, entre otros.

Cristina menciona que uno de los elementos importantes para Pan y Rosas es la legalidad para el aborto legal y seguro, ocupación transexual  y los derechos laborales para las mujeres, además de mencionar que la extinción del patriarcado es un punto fundamental.

Pan y Rosas está presente en las marchas feministas que se han llevado a cabo en la Ciudad de México, ya que este es un punto crucial para poner en alto la fuerza de las mujeres  y luchar por los miles de casos de feminicidios que se encuentran sin resolución.

“Las carpetas de feminicidio son estantes que se encuentran en un cuarto al que nadie  da seguimiento”, menciona Cristina, después de nombrar que antes se denunciaban 8 feminicidios por día y ahora la cifra máxima es de 11, dejando a un lado los casos que no son llevados al MP y no son contadas es las estadísticas.

Jalisco es uno de los estados donde se encuentran más casos de fosas clandestinas, ya que en realidad no se sabe si dentro de cientos de cuerpos, haya mujeres que sufrieron un feminicidio.

La agrupación brinda un acompañamiento de manera política social, apoyadas de abogadas que dan  acompañamiento legal. No se dedican a seguir a las familias desde el sufrimiento que están pasando, pero si en concientizar que otras familias tomen el valor de querer luchar por sus víctimas  o simplemente para que las mujeres de su alrededor decidan no callar alguna violencia.

Los familiares o alguna externa que se acerca a la agrupación, no necesitan llenar ningún formulario o algún requisito para poder ser escuchadas, simplemente tener la fuerza para llevarlo a cabo.

Las marchas no son el objetivo principal, es la forma en la que se expresa de manera organizada y el modo en que se cierran las calles atacando desde lo más profundo del corazón del estado, los ejes políticos, económicos y sociales. La gente que sale a gritar, se manifiesta por una libertad, por ser escuchadas y que su petición sea tomada en cuenta, puesto que no pretenden llegar a la violencia.

En el taller de Feminismo Socialista, el cual es llevado por la Argentina Andrea de Artri, fundadora de Pan y Rosa; en este año se sumaron cientos de mujeres de distintos de países y ciudades  mencionados, donde lograron instalar comités organizativos y desarrollan  actividades para la política de género, por cada una de las cuestiones que se pelea día a día.

Al ser una agrupación creada por mujeres, han afrontado algunas amenazas directas e indirectas, que por fortuna no han llegado a una desgracia. Para evitar cualquier problema simplemente toman algunas precauciones, pero también archivando cualquier tipo de evidencia para algún futuro.

Para entrar a esta agrupación solo se necesitan las ganas  de querer luchar por  las demás y mantener clara tu posición. Pan y Rosas está presente en múltiples plataformas y puedes encontrarlas como Pan Y Rosas México por Facebook, Twitter e Instagram, además la agrupación tiene un blog en el que comparte distintos temas, información y momentos importantes, La izquierda Diario México.

Es así como miles de casos de feminicidios quedan inconclusos y en otros sucesos, sin el procedimiento necesario para resolverlos. Esto es lo que sufren las familias de víctimas de feminicidios en el Estado de México, mujeres por la violencia diaria en las calles y en sus hogares. Tratar de erradicar este problema es por lo que luchan millones de mujeres en el mundo.