Por: Luis Enrique Ojeda Valdivia

Mientras que los trabajadores sociales festejan y disfrutan del apoyo junto con las facilidades brindadas por el gobierno de Tepotzotlán, a unos cuantos pasos, en el Atrio de los Olivos, los miembros de Jóvenes al Rescate de Tepotzotlán (JART) se esfuerzan por montar la ofrenda monumental anual, sorteando los obstáculos que representan el clima, el presupuesto, el tiempo y la falta de apoyo del gobierno.

Tepotzotlán, Pueblo Mágico, lugar lleno de cultura y tradiciones, pero a la par lleno de desigualdades y de desequilibrio social; lo que se vio en la manera de celebrar las festividades. Esta vez la desigualdad se hizo presente en la celebración del Día de Muertos, ya que el gobierno del presidente municipal, Ángel Zuppa Núñez, apoyó con materiales, tiempo, propaganda y recursos al taller encargado de la elaboración de catrinas, junto con los coordinadores y trabajadores sociales de cultura. Por otro lado, la asociación de Jóvenes al Rescate de Tepotzotlán realizaba la recolecta de donaciones y materiales por parte de ellos mismos y de las familias locales.

Gracias a nuestro señor presidente, o gracias a Dios

Miércoles 30 de octubre de 2019, es una tarde con un sol tímido que apenas ilumina y calienta. En la Biblioteca “Francisco Javier Clavijero” se lleva a cabo la exposición de catrinas, expuestas por diversas bibliotecas de la región, todas ellas a cargo del taller que imparte el curso de manualidades con alumnos de niños pequeños y personas de la tercera edad.

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Entre los presentes se encuentran curiosos, los responsables de las catrinas, padres de familia con celular en mano, niños, bebés y gente mayor, entre ellos también está la coordinadora del evento, Carolina Ortega Saldaña. “Este evento es para nuestra tradición, no perder nuestras tradiciones, para seguir fomentando la cultura. Para que la gente se adentre a nuestra cultura”, comenta la coordinadora. “Es una cultura mexicana muy bonita que no debemos de ir perdiendo y para eso es el Taller de Catrinas, se hizo aquí en la biblioteca. El presidente Ángel Zuppa Núñez nos hace saber que tenemos que fomentar la cultura, apoyar a fomentar la lectura y todas las manualidades que se pueden hacer aquí, pues todo. Estamos en la mejor disposición de hacerlo”.

En la biblioteca también se encuentra en exposición las catrinas realizadas por las bibliotecas Frida Kahlo, ubicada en San Mateo Xoloc, que presenta unos mariachis; la biblioteca de los Dolores, dos inditos que están representando parte de la mexicanidad estereotipada. Cañada de los Cisneros expone un par de catrinas veracruzanas; la biblioteca anfitriona no se complica y presenta una pareja compuesta por un catrín y una catrina tradicionales; asimismo la biblioteca Santiago Cuautlalpan se luce con una familia completa hasta los huesos. En todas y cada una de las piezas realizadas por las distintas bibliotecas se puede notar el tiempo, esfuerzo junto con el apoyo y ayuda con la que contaron.

La exposición en la biblioteca transcurre con gran tranquilidad, todo de acuerdo con lo planeado, la gente se divierte, se interesa, indaga, platica, come y se la pasan bien. Entre los presentes, esta Luis López, maestro del Taller de Cartonería de Catrinas y Papel Maché. “La hicimos desde septiembre, el 17 de septiembre empezamos a hacerla. Cada año se hace, por… este nuestro señor presidente que nos hace el favor de apoyarnos con material y nuestra coordinadora. Las hacemos de material reciclado como son cajas de cereal, caja de huevo y mucho papel periódico, hasta botellas de plástico usamos. La otra técnica es de palitos de madera y palitos de escoba, engrudo y todo”.

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A la hora de preguntar sobre los responsables de las piezas, comenta que: “Las alumnas son desde niños pequeños con ayuda de sus papás, hasta personas adultas. A muchos hasta nos hicieron el comentario que sirvió como terapia para ellos. Suele venir más gente adulta, entre 40 y 30 años. Y mucha juventud que nos agrada que se interesa por mantener viva la tradición mexicana, nuestras raíces”. Se hace mucho hincapié en que las clases que reciben son totalmente gratuitas y, además, recalca que: “Los alumnos son desde niños pequeños con ayuda de sus papás, hasta personas adultas. A muchos hasta nos hicieron el comentario que sirvió como terapia para ellos”.

El día sigue, la exposición también, la gente viene y se va. De hecho, ya las alumnas del taller se encuentran degustando de unos guisados, una de ellas, que no come, Rocío Olvera, platica sobre la realización de las catrinas: “Nosotros trabajamos aquí en la biblioteca y pues gracias a nuestro señor presidente, a todo el impulso, el apoyo que nos él nos ha dado; pues su preocupación yo creo más que nada es conservar las tradiciones, pues nuestras tradiciones, verdad. No dejar morir pues… todo esto, entonces eso nos llevó a empezar a elaborar. Tenemos a dos maestros, empezamos con unas catrinas pequeñas y las empezamos a crecer y pues ahora ahí está la prueba. Hicimos unas grandes y parece ser que nos quedaron bonitas”.

Unos minutos después, la misma Carolina Ortega Saldaña me presenta y me invita a realizarle una entrevista a José Antonio García, Director de Cultura y Bienestar Social del Ayuntamiento de Tepotzotlán, no sin antes encargarse de hacerle un comentario a él sobre mis preguntas. Según ella, en sus propias palabras, serán preguntas inofensivas, “tranquilitas”. El mismo director se encuentra a las afueras de la biblioteca conversando con la gente, se ve ajeno al evento, como si vigilara que todo vaya de acuerdo con lo planeado. “Ha venido mucha gente, muchos extranjeros, pero a nosotros nos gustaría el público de nosotros que se acerquen, insisto, queremos que la gente retome las tradiciones, la gente de nosotros”.

“Como es el eslogan de nuestro señor presidente, ‘Nuestra gente es nuestro mayor patrimonio’, eso es lo que queremos, que la gente se meta en todas las cosas que estamos haciendo”. Al momento de preguntarle por su principal labor en su cargo, responde así: “No pues tenemos varias áreas, entre ellas tenemos la coordinación de bibliotecas, tenemos la jefatura de becas, tenemos la jefatura de vivienda, la jefatura de programas sociales, tenemos la coordinación de la juventud, eventos especiales; es muy grande”.

En sus respuestas se muestra serio, pero a la par tranquilo, al casi finalizar la entrevista, sentí la necesidad de preguntarle si se hallaba satisfecho por el resultado de la exposición. “Por supuesto, acaba de venir el señor presidente y está muy satisfecho y con eso pues nosotros también muy contentos”.

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En las declaraciones y respuestas de los entrevistados resalta un común denominador muy obvio, pareciera que siguen un guion, respuestas predeterminadas, pues en todas ellas se agradece al “señor presidente”, además de recalcar lo mismo de las tradiciones y la cultura, aspectos que se han repetido hasta el cansancio. Pero eso sí, todos se ven muy agradecidos. Algunos son expresivos, pero no demasiado, como si algo o alguien se los impidiera, se sienten restringidos y robóticos, prácticamente programados.

El mismo día y a la misma ahora, no tan lejos de la biblioteca, niños, familias enteras, estudiantes y vecinos montan la ya famosa y conocida ofrenda monumental. Lo hacen a pesar de tener el tiempo encima junto con las lluvias que han azotado recientemente, el presupuesto y la limitación en cuanto a materiales, puesto que todo ha salido de sus propios bolsillos y de los donativos del pueblo mismo, todo ello producto de la solidaridad y ayuda de los locales.

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En el mismo Atrio de los Olivos me encuentro con Jesús Jonathan Mendoza, que se llama así mismo artista disciplinario, y quien se encuentra vestido muy a lo veracruzano. Quien se ha encargado de participar tanto en la elaboración en el taller de las piezas de cartonería como a empezar a dar los recorridos de leyendas y más adelante en lo que dura el evento, algunas obras de teatro. Es una de las piezas fundamentales del rompecabezas llamado Jóvenes al Rescate de Tepotzotlán (JART).  Él mismo accede muy amablemente, con toda la disposición del mundo al darme unos minutos de su valioso tiempo. Empieza explicándome el trasfondo de la ofrenda monumental. “Cada año se cambia la temática, este año fue el mestizaje, debido a que este año celebramos los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a la Villa Rica de la Veracruz, entonces por eso celebramos el mestizaje, prácticamente la ofrenda es eso, la muestra clara del mestizaje; se reúne la tradición y los orígenes indígenas con la riqueza española”.

Esta es la edición número 23 de la Ofrenda Monumental. Todo empezó afuera de la parroquia de San Pedro con la familia Méndez Uribe y el apoyo del presbítero David García Contreras. Ellos fueron los que presentaron la iniciativa de realizar anualmente el montaje de la ofrenda monumental, desde el principio con ayuda del pueblo.

“Este año empezamos desde mediados del mes de junio porque este año añadimos 100 piezas nuevas, entonces en la exhibición sí están nuestros esqueletos monumentales de 2 metros y medio más otras 100 piezas nuevas”. Desde los preparativos de la ofrenda se puede apreciar y notar a simple vista el esfuerzo junto con la organización por parte de la asociación civil. Pues a la par también se ve la solidaridad del pueblo, todos se encuentran concentrados y empeñados en realizar el mejor trabajo posible.

“Para venir al montaje obviamente se lanza la convocatoria en redes para que las personas que estén interesadas inmediatamente nos compartan, este año tenemos 18 particulares que vienen a ayudarnos en el montaje, dentro de ellos, El Colegio Nacional del Virreinato, Smile Kids, Woolborn, Del Valle; todos suman, todos aportan; la ofrenda no sólo es de JART sino de todo el que quiera sumar. Se ponen en contacto con nosotros, se les asigna un espacio dentro del Atrio de los Olivos”.

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En el rubro de lo económico, me comenta que se logró recolectar la cantidad de 300 mil pesos gracias, en parte, a que se encargaron de vender sus propias artesanías, malbaratándolas un poco, por la necesidad. “Todo sale por parte de donativos que son prácticamente de nosotros, al ser una asociación civil pues nos dedicamos a eso, no podemos gestionar tanto de recurso y en especial este año, este año se nos puso un poco complicada la situación, pero todo se solventa por nosotros”.

Sin embargo, se hicieron presentes obstáculos durante la planeación de la ofrenda, obstáculos que, de alguna manera u otra, se pudieron haber evitado. “No tuvimos el apoyo necesario por parte del gobierno municipal, entonces sí hubo muchos tropiezos en ese aspecto. Nos autorizaron sí, pero con siete días de anticipación y eso fue apenas el día 29, entonces te das cuenta de que si pides algo hoy, te lo van a dar dentro de ocho días, es imposible y hasta es risible. Pero pues, pese a todo y sobre todo el amor al arte es lo que nos mueve y es lo que nos tiene aquí. Entonces, ya sacrificando las vacaciones, comprometiendo el aguinaldo, ya estamos sacando eso, entonces por eso nos da gusto cuando alguien viene y nos dice que padre les quedo, se lucieron este año, entonces sí vale la pena ese sacrificio”.

Me platica que el montaje de la ofrenda resultó toda una odisea, todo el esfuerzo se basó en el ser resilientes. Las aportaciones que reciben por parte de la gente las aceptan con mucho gusto y humildad, los diez pesos para un taco porque anoche, me comenta que no tuvieron ni siquiera para cenar, fue a ver quién los apoyaba. Todos ellos movidos y aguantando por “el amor al arte”, con el afán de demostrar de lo que son capaces de hacer.

“Incluso al darse cuenta el pueblo porque es una situación que el pueblo ya notó que este año no tuvimos ese apoyo. Desde mover las piezas cargándolas, porque no hay esa facilitación de medios. El pueblo viene y te dice aquí está la guayaba, aquí tienen dos veladoras, aquí están las fotos de mi abuelito. El pueblo este año se ha lucido, es el que nos dijo no se rindan, resistan. Esta respuesta que nos está dando sí es magnífica que nos dice ya tienen todo, les trajimos dos veladoras, al rato regreso, voy a conseguirles más y te trae media caja de veladoras; es una satisfacción, es algo que nos mantiene en pie, que nos dicen resiste. Se resiste, se insiste y se persiste para poder estar, para tener eso exactamente, un espacio familiar y darle identidad a Tepotzotlán”.

Uno de los objetivos principales de JART es refrescar y redireccionar la identidad del pueblo, enfocarse más en lo cultural, dejar un buen sabor de boca, causar una buena impresión, demostrar de lo que esta compuesto el pueblo, esparcir la magia, presentar a su gente. “Durante un tiempo Tepotzotlán ya era el hogar de la gomichela, el hogar de las micheladas y todo era fiesta y ebriedad; no, Tepotzotlán te da un plus, te da el Museo del Virreinato, por estas fechas te da ofrenda monumental, tenemos las pastoleras monumentales, tenemos tanto que dar. ¿Por qué encasillarnos en sólo esto? Queremos dar esta muestra cultural de decir aquí hay artistas, aquí hay actores, aquí hay cartoneros, aquí hay equipo de todo”.

Destaca que han tenido la cobertura de varios medios nacionales, factor que ha sido clave para la promoción y difusión del evento, a falta de esa facilidad del gobierno. “Ahorita, gracias a Dios, tuvimos el contacto de Multimedios, nos hicieron una entrevista y pues la gente ya viene porque nos vio en televisión y entonces nos dan la razón, si no pasas por televisión no eres nadie. Ahorita ya llega gente y nos dicen ustedes son los de la televisión, sí, sí somos”.

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En los pininos de la ofrenda, en 1997, empezaron con una mesa de un metro de largo; la de este año ocupan más de 5 mil metros cuadrados. A la hora de hablar de números, se habla de cantidades masivas de piezas y recursos; cuesta trabajo no admirar la solidaridad de la gente y el esfuerzo colectivo de los miembros de JART para recolectar tal suma. “Fueron mil macetas de cempasúchil, fueron aproximadamente cuatro rollos de papel Kraft industrial, más de cincuenta kilos de harina. Más aparte para hacer el engrudo, pagas agua, pagas luz más el local donde estamos llevando a cabo el taller. Dependemos mucho del clima, hubo piezas que nos agarraron tres lluvias y pues sí se pueden reparar, pero hasta el año que entra”.

Se espera un gran número de visitantes, tanto extranjeros, como locales y connacionales, la ofrenda monumental fomenta mucho las visitas de turistas. Es clave en todos los años para generar ingresos en el rubro turístico. “Prácticamente el 70% de visitantes al año que Tepotzotlán recibe, pertenecen a la época de difuntos que vienen exclusivamente a ver la ofrenda monumental, es una cantidad importante. Incluso, con amigos hoteleros que tenemos en común, hemos visto que ya no hay cupo, se reserva con meses de anterioridad para estas fechas, incluso tiene un alcance más grande que las fiestas religiosas”.

JART no tiene intenciones de dialogar o de “estirar la mano” con el gobierno. Ellos entienden la dimensión de la situación, no quieren generar choques o roses y tienen plena confianza en el pueblo, en su gente. “Desafortunadamente pelearse con el gobierno es pelearse con Sansón a las patadas, lo que nosotros ahorita estamos buscando es que el pueblo reconozca y se sienta parte de esto, que, así como ahorita nos apoya con un kilo de guayaba, primero Dios a lo mejor el año que entra sea ese kilo de guayaba y uno de mandarina. O que, si nos ven todos destruidos, nos traigan una olla de café, no sólo de cempasúchil vivimos, sino también de todo esto”.

Concluyó la entrevista con una declaración que causa inquietud y coraje. “Ayer éramos treinta del staff montando esto y eran las ocho de la noche y no habíamos comido porque también de eso sale del erario, de los recursos que se nos daban, no se tiene pues ni modo, solucionamos; tenemos una frase aquí que es: resuelve, si no lo tienes, resuelve”.

Agradezco su tiempo y procedo a retirarme, no sin antes felicitarlo por el trabajo logrado y dono veinte pesos a la causa para finalizar deseándole suerte en los próximos días.

Extranjeros entre ofrendas

Tras bambalinas del día de muertos, entre las ofrendas, se hallan una pareja, novio y novia; ambos participando y posando en la sesión de fotos de su boda, pero con las ofrendas y papel picado de fondo. Situación que resulta nueva para más de uno, los curiosos se dedican a detenerse unos segundos para ver y esbozar una sonrisa o una que otra risa curiosa. Además, el detalle de una flor de cempasúchil colada en el ramo de flores de la novia resalta de inmediato en los ojos de cualquiera.

La pareja extranjera se trata de Adriana Fresniack, la novia, y David Franchini, el novio; ambos provenientes de Brooklyn, Nueva York, pero esta tarde se encuentran rodeados de la mexicanidad que el día de muertos emite. A pesar de estar llevando a cabo una de las sesiones de fotos más importantes de toda su vida, me regalan (después de treinta minutos) unos instantes de su tiempo para realizarles una pequeña entrevista.

“Nuestra foto de bodas fue en la ofrenda porque vivimos en los Estados Unidos, no tenemos algo así allá y toda mi familia está en México, quisimos venir a celebrar y estar con ellos, también disfrutar del día de muertos, es una celebración muy bonita”. Este tipo de escenarios son el resultado del inminente choque de culturas entre ambas naciones, además de la necesidad de no separarse de la familia mexicana, no abandonar por completo las raíces.

Cuando respondieron acerca de esa peculiar flor naranja en el ramo de flores de la novia, respondieron: “Queríamos tener algo que fuera muy tradicional, quería que fuera colorido y la flor le dio el toque especial”. Sin lugar a ninguna duda, le añade un toque muy original y, de seguro, un aura especial a la hora de lanzar el ramo.

Al finalizar la entrevista, la novia me respondió: “El día de muertos es la representación de celebrar la vida con la gente que amamos, siempre recordándolos y asegurándose de que formen parte de nuestra vida, a pesar de que ya no estén con nosotros”. Mientras que el novio, me comentó: “Para mí, el día de muertos es recordar a los que amamos pero que ya no están con nosotros junto con los buenos momentos que tuvimos con ellos. La celebración del hecho que tenemos estos buenos momentos y el impacto que tienen en nuestras vidas”.

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Al final, agradecí la entrevista y les deseé buena suerte. Esta sesión de fotos resultó ser otro ejemplo de la influencia que puede llegar a tener la cultura mexicana en la vida de terceros, sobre todo, en la de los extranjeros; desde detalles que parecen pequeños, como una flor, pero realmente representan más que eso.

Mientras esperaba la entrevista de los novios, observé a otra pareja de extranjeros, pero ellos no se encuentran en las mismas situaciones del casamiento. La pareja está conformada por un chico alemán de nombre Xaver, o Javier en español, según el mismo teutón y una chica llamada Marian que resulta ser mexiquense, pero ambos viven actualmente en Australia desde hace cinco años y en otros países, alrededor de dos años; por lo que se trata de una pareja aventurera, y a la vez, nómada.

Decidí quemar algo de tiempo y hacerles una ligera entrevista sobre sus impresiones dobre el día de muertos. En palabras de Xavier, responde: “No tengo demasiada experiencia con el día de muertos, pero diría que es la celebración familiar más importante en México, así que representa estar juntos en familia, honrar a la familia que vivió en el pasado o los que han fallecido, al final, estar juntos y celebrar a la familia”. A lo que Mariana respondió: “Para mí, día de muertos, representa mi cultura, mis tradiciones; es una de las cosas que siempre les platico a mis amigos en Australia porque es algo increíble que ningún otro país posee y poseerá nunca”.

Genera mucha curiosidad e interés la impresión de un europeo acerca de una tradición como la que es el día de muertos, pues es un tipo de celebración diferente a las que se tienen en el otro lado del mundo. “La primera impresión, muchos colores, las ofrendas por supuesto, son de la primera cosa que reconozco y que todos están muy unidos”. Mientras que la connacional respondió: “Es una tradición fascinante, una cultura fascinante y me representa a mí misma, a mí cultura, mi país, mis tradiciones, mi familia y es una muy linda manera de recordar a nuestros familiares que han muerto. Es una manera en la que la gente puede celebrar un día más de estar vivos y es muy interesante. Todos están muy felices, muy emocionados por este día, simplemente, increíble”.

Antes de finalizar con mi entrevista pregunté si tienen alguna celebración que se le parezca a la mexicana en sus respectivos países de residencia. “Tenemos el Tag der Toten que básicamente tiene el mismo nombre en el idioma alemán. Pero realmente no celebramos a este nivel, nosotros tal vez vamos al cementerio para honrar a la gente que ha fallecido de nuestra familia, pero aquí es muy diferente, aquí es como la celebración principal, toda la gente junta va al cementerio. Pero nosotros realmente no celebramos de esa manera”. A lo que la mexicana residente en Australia remató con: “No, en Australia ellos no tienen nada cómo esto. Únicamente celebran tal vez Halloween, se disfrazan y van a fiestas, pero definitivamente no tienen algo como esto”. Finalmente, les agradecí su tiempo y por haber accedido tan amablemente a la entrevista, les deseé una buena estadía en México.

El reloj ya marca las 07:30 p.m. es hora de irse, el cielo amenaza con dejarse caer, apresuro mi huida para evitar mojarme aún más; antes de irme, intenté realizar una entrevista a un francés que estaba separado de su grupo, pero ante la negativa del mismo, decidí irme lo antes posible, era tiempo de regresar a casa.

Noche Monumental, Ofrenda Monumental

Noche fría del 2 de noviembre de 2019, pleno centro de Tepotzotlán, las diversas plazas se encuentran abarrotadas por las grandes olas de gente que acuden emocionados y con ilusión a las diferentes celebraciones que el Día de Muertos trae consigo. Tepotzotlán se viste de gala, se pone colorido y luminoso, pero a la vez también ruidoso para albergar a la tradición, a los extranjeros y a su gente.

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Se escuchan a lo lejos las voces y gritos de los puestos que tienen por ofrecer pan, antojitos mexicanos, ropa, fotografías, cerveza, manualidades, juguetes, algodón de azúcar, burbujas e inclusive estacionamiento o hasta los mismos baños.

El cielo está despejado, ninguna nube es visible, se han ido, pareciera que sabían de la importancia de este día, pues no cae ni gota de lluvia a pesar de las recientes lluvias que han azotado al pueblo. La luna se deja ver, se luce, se pone hermosa y llena para iluminar todo Tepotzotlán junto con el camino de sus habitantes.

En el aire, se respira la mexicanidad esparcida a través del día de muertos junto con sus componentes, huele a cempasúchil, a incienso, pan de muerto, a veladoras y el calor que emanan, a los alimentos que se encuentran en los puestos, pero también los que adornan a las ofrendas.

También en la atmósfera, en el entorno se pueden percibir gracias a los oídos, un mix, por así llamarlo de diferentes ritmos que se hacen sonar en todo el centro; desde la danza prehispánica, pasando por el son veracruzano, el jarabe tapatío, las cumbias, y terminando con el rock and roll, todos y cada uno de ellos retumban en las paredes, ventanas y oídos de los presentes.

Los ojos pueden percibir a demasiada gente, entre ellos, vendedores, niños, bebés, extranjeros, locales, a catrinas acompañadas de sus catrines, luces, antojitos, pero, sobre todo, mucho movimiento; el centro se encuentra abarrotado. Apenas es posible un poco de movilidad entre pasillos, pues es tanta la asistencia que asfixia, al final de cuentas se agradece y se valora en demasía la disposición junto con la respuesta de la gente.

Todos aquellos elementos que los sentidos pueden percibir se combinan entre sí para generar esa aura tradicional de día de muertos, pero a la vez, rodean a la Ofrenda Monumental de Jóvenes al Rescate de Tepotzotlán, ubicada en el Atrio de los Olivos, es lo que más resalta de la noche, roba todas las atenciones, miradas y tiempo de los transeúntes.

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Para entrar a la misma, hay una fila que rodea al Templo de San Francisco Javier, incluso llega a las escaleras que conectan a la plaza con la parada del transporte público, como si al descender del micro, uno tuviera que formarse de inmediato para entrar a pasearse a lo largo de toda la ofrenda. En dicha fila, se pueden ver todo tipo de asistentes, desde bebés en brazos de sus padres, amigos, abuelos, niños, compañeros del trabajo; hay de todo, todos ellos, emocionados de entrar a disfrutar de la ofrenda, para ver los frutos del trabajo y esfuerzo colectivo.

Ya en la ofrenda, los ojos se llenan de luces, de colores, de flores, pinturas, calaveras, pan de muerto, fotografías, papel picado, fruta, veladoras y de mucha mexicanidad. Aunque la movilidad es un tanto complicada por la cantidad de gente, aún así, se puede disfrutar cada parte y pasillo de la Ofrenda Monumental.

Se respira el día de muertos en cada rincón. En las caras de los visitantes persisten las sonrisas de asombro y de selfie, pues las fotografías no paran, al igual que los eventos culturales que adornan la ofrenda, se llevan a cabo bailes, obras de teatro, acuarelas, maquillaje de calavera, música, venta de artesanías; todo gracias al esfuerzo y acción de JART. El evento transcurre con normalidad, armonía y organización, los asistentes junto con los responsables de la ofrenda se van con un buen sabor de boca, con satisfacción.

A los alrededores, la gente sigue disfrutando de las múltiples actividades que le dan color, sabor y ritmo a la noche. A unos cuantos pasos más, en el Panteón Viejo, también hay diversas ofrendas un poco más personales junto con varias puestas en escena de obras de teatro, todo ello, mientras el Estudio Liszt se encarga de presentar un concierto para todos los visitantes del panteón, para hacer bailar y disfrutar a vivos junto con muertos. La noche parece no terminar, todo el ambiente generado da aires de una película animada, todos y cada uno de los elementos en el lugar y momento correcto, se prestan para la ocasión; sólo queda mirar al cielo, agradecer, disfrutar, no morir y no llorar.

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